Alma mía, alma mía, en el Señor aguarda. Aguarda paciente, sin perder la calma. Reposa, alma mía, reposa en sus alas. Mi Dios te sostiene, mi Dios te contiene.
Tranquila, alma mía, suelta las cargas.
Alma, alma, mar tenso, mar en calma. Alma perversa, alma dispersa.
Alma, ¡Recuerda! ¡Recuerda! ¡Recuerda!
Alma mía, aguarda.
Alma mía, eleva la mirada, busca en el cielo, busca en lo eterno, tan solo clama.
Alma mía, eleva al Señor tu mirada.
Alma cansada, reposa tranquila en su palma; su mano compasiva y firme nos sostiene y nos guarda.
Alma caótica, alma cargada, entregarle a Dios nuestras cargas.
Recuerda, alma mía, cada mañana y haz memoria temprano en la mañana.
Alma mía, no desfallezcas; alma, que no te gane la tristeza.
Alma mía, ¡recuerda!
Alma mía, respira.
Inhala su aliento de vida.
Recibe su soplo, inhala, respira tranquila.
Alma afanada, agobiada, no se turbe tu mirada.
Recuerda, mi alma, haz memoria de lo eterno, de sus misericordias.
Recuerda, mi alma, haz memoria de lo eterno; trae al ahora, al presente, la eternidad, tráela a nuestra mente.
Recuerda,
recuerda a Cristo con esperanza.
Comentarios
Publicar un comentario